miércoles, 24 de noviembre de 2010
Buenas noches carros
Residentes y la Junta de Vecinos le exigen a la Municipalidad de Santiago que vuelva a otorgar un lugar gratuito para poder guardar de noche los carros usados para el comercio ambulante. Más delincuencia y mal olor son las consecuencias.
Por Nicole Geisse
Los carros usados para el comercio ambulante en Plaza de Armas no son retirados de noche. Usados como urinario y lugar de escondite para los delincuentes, se convierten en un peligro para la comunidad. Los dueños de estos carros, que venden tanto comestibles como bebestibles, cuentan con el permiso del municipio. A diferencia de éstos, existen otros carros más pequeños, que venden accesorios y sólo tienen un permiso de tolerancia. Se les otorga este beneficio a personas con deficiencias físicas y mentales (principalmente a ciegos). Ellos también deben arreglárselas por su cuenta para asegurar sus carros de noche.
Hace más de veinte años, con Carlos Bombal como alcalde, la Municipalidad clausuró el lugar donde se podían guardar gratuitamente los carros de noche. Nadie conoce la razón. Ahora, el que puede, arrienda un lugar por 30 mil pesos mensuales. El resto de los carros (que son la mayoría) quedan amarrados a un poste. A éstos le sacan una infinidad de partes. Lo curioso es que ningún carro lo han clausurado, pese a que el máximo de partes permitido es el diez, número superado con creces por algunos propietarios.
Desde que Letizia Araya asumió hace siete años el cargo de Presidencia en la Junta de Vecinos, ha planteado el problema por medio de una gestión comunitaria. Durante todo este tiempo, la actitud de la Municipalidad frente al problema ha sido decir que “se está gestionando”. Pero es un contrasentido, ya que la Municipalidad es la que no ha querido reabrir la bodega, clausurada por ordenanza municipal.
“No se ha solucionado absolutamente nada, el problema se viene arrastrando hace mucho tiempo”, afirma Letizia. Como Presidenta quiere recuperar el barrio que se ha venido abajo, como residente quiere caminar tranquila y cómodamente por la Plaza de Armas.
El aumento de carros favorece por un lado al comercio, por el otro perjudica a las personas que transitan de noche. En la calle Puente los asaltos han aumentado notoriamente desde el incremento del número de carros, los que hasta hace treinta años sólo eran seis.
Respecto al uso de estos carros como urinarios, Tiziana Brandolini, Directora de Ornato, Parques y Jardines declina dar opiniones, ya que se dirige a la Junta de Vecinos a través de comisiones mixtas.
En definitiva, estos carros provocan un daño mucho mayor de lo que puede parecer a simple vista y no hay expectativas a que se solucione luego. “Llevamos siete años esperando una respuesta. Perfectamente pueden transcurrir otros siete antes de que la Municipalidad vuelva a otorgar un lugar para poder guardar los carros de noche” dice Letizia.
martes, 2 de noviembre de 2010
Nino Cuevas, el guía turístico en Plaza de Armas:
Nino Cuevas, el guía turístico en Plaza de Armas:
“Los comerciantes ambulantes son los que botó la ola”
Siguen habiendo discusiones y siempre hay alguien desconforme. Los comerciantes exigen su patente. La municipalidad les pone muchas dificultades, con el fin de prevenir la delincuencia. La mayoría de los residentes concuerdan con las autoridades.
¿Qué opinas del comercio ambulante en Plaza de Armas? A pesar de ser un punto estratégico para el comercio, la municipalidad sólo ha otorgado tres patentes.
–En términos económicos no importa tanto, ya que son la porción más chica de la torta. Los que botó la ola. El rubro que predomina en el barrio son las grandes tiendas, como por ejemplo el Bravíssimo – afirma.
¿Crees que el alcalde debiera otorgar las patentes con menos dificultad?
–Sí, y no se hace para mantener la imagen del país. Es una estupidez frente al país mismo que somos todos nosotros. Carabineros controlando y sacando multasm sólo para aparentar que tienen todo bajo control. Por ejemplo, la estatua humana, Danilo Parques González, debe un millón y medio en partes.
Siempre es difícil obtener una patente. No importa donde estés ni lo que cueste. También para las que valen un moco. En Plaza de Armas simplemente se ve más, ya que como lo decías, es un punto estratégico para el país – dice haciendo un ademán de autoridad.
El tema de las patentes es muy polémico en el barrio. No sólo para los comerciantes, sino que también para los pocos residentes que van quedando y para los transeúntes.
–Así es. Lo que pasa es que en la mayoría de los casos se trata de ciudadanos con antecedentes perjudiciales, por lo que les cuesta conseguir un empleo con un contrato. Terminan en la calle y atraen mucho lumpen. Y eso a la vez hace que haya más delincuencia. Es un problema mucho mayor de lo que puede parecer a primera vista – explica.
¿Crees que alguna vez se pueda regular y controlar de forma más eficaz el problema del comercio callejero?
–Más que un problema, lo veo como una característica representativa de la cultura chilena. En la Plaza de Armas se puede ver cómo es la cultura en nuestro país. Un ejemplo de esto son los pintores; la Plaza es su taller y galería a la vez. Y lo mejor de todo, es que están orgullosos de eso.